Dolor Lumbar Crónico Y Atrofia Cerebral


The Journal of Neuroscience correspondiente al 17 de Noviembre de 2004, un grupo de investigadores de la Northwestern Feinberg School of Medicine, Chicago, Illinois, se llega a la conclusión de que la densidad de la sustancia gris se encuentra reducida en la corteza prefrontal bilateral y en el tálamo derecho y esta reducción se relaciona con las características del dolor. Estos resultados implican que el dolor lumbar crónico, con o sin irradiaciones, se acompaña de atrofia cerebral.

Los investigadores han comparado la morfología cerebral de 26 individuos con dolor lumbar crónico con la de pacientes controles sin dolor lumbar, usando los datos obtenidos mediante la resonancia nuclear magnética y análisis automático de los resultados. Los pacientes con dolor lumbar crónico fueron divididos en neuropáticos (con dolor causado por lesión del nervio ciático) y no-neuropáticos.

Las características del dolor fueron correlacionadas con las modificaciones cerebrales detectadas. En los pacientes con dolor lumbar crónico se demostró una disminución entre un 5% y un 11% de la sustancia gris neocortical (área prefrontal de los lóbulos frontales y tálamo) cuando fueron comparados con los individuos normales utilizados como controles.

Este es el primer estudio que demuestra anormalidades en la morfología cerebral en los pacientes con dolor crónico.

Morfología cerebral de pacientes con migraña


En un estudio previo se había comparado la morfología cerebral de pacientes con migraña, en comparación con la de sujetos normales, y no se hallaron diferencias. Los autores califican la disminución de la masa gris, demostrada mediante resonancia nuclear magnética, como atrofia, aunque admiten que únicamente el estudio histológico podría confirmar inequívocamente la atrofia celular.

Dado que la atrofia normal de la totalidad de la masa gris cerebral es de un 0,5% por año de edad, y que la atrofia causada por el dolor lumbar crónico es de 5% - 11%, la magnitud de la atrofia de la masa gris causada por el dolor lumbar crónico es equivalente a 10-20 años de envejecimiento.

Sin embargo, esta analogía sólo es válida desde un punto de vista global, ya que la especificidad regional de la atrofia en el dolor lumbar crónico es distinta de lo observado en el proceso del envejecimiento. Después de las correcciones necesarias para la edad y el sexo, los investigadores creen que existe una estrecha relación entre la atrofia regional de la masa gris cerebral observada y la percepción crónica del dolor.

La atrofia observada es distinta de la ya demostrada en la depresión y en la ansiedad, y parece específica del dolor crónico, especialmente porque las regiones en las que se ha demostrado la atrofia de la masa gris (el tálamo y la corteza del lóbulo frontal) contienen circuitos nerviosos que participan en la percepción del dolor y son activadas por este dolor. En consecuencia, los autores sugieren que la atrofia regional observada es la consecuencia de la incrementada actividad cerebral observada en dichas áreas en el dolor crónico.