Tratamiento natural de la alergia primaveral


La alergia primaveral es un proceso reactivo exagerado de nuestro organismo frente a determinados estímulos que denominamos alérgenos, en este caso el polen de las plantas. Esta respuesta anormal por exceso provoca la enfermedad alérgica, que se puede manifestar de diversas maneras, según la edad, el sexo, la predisposición individual y la genética.

El problema alérgico afecta, de momento, una cuarta parte de la población mundial y se estima que irá en aumento, debido tanto a factores individuales y de tipo de vida, como factores ambientales relacionados con la polución atmosférica.

El fenómeno alérgico se produce al entrar en contacto el alérgeno con el organismo previamente sensibilizado contra este, con la producción exagerada de una sustancia llamada histamina, que es la responsable de los diversos síntomas, variables en cada caso:


  • Inflamaciones más o menos extendidas en la piel (ronchas, urticaria).
  • Producción exagerada de moco nasal, lágrimas y estornudos.
  • Estrechamiento de las vías respiratorias (provocando asma y, en casos graves, insuficiencia respiratoria).


Los ácaros del polvo, el polen de las plantas gramíneas, la parietaria, el olivo, el pino, los plataneros de los jardines, los pelos de animales domésticos, el humo del tabaco, las plumas de aves, piensos de aves de corral, algunos alimentos para humanos y algunos medicamentos, son los que más nos afectan, en este orden. La causa primaria no se conoce.

Por qué unas personas sufren este proceso y otras no ante idénticos alergenos no se sabe bien. Parece que hay una predisposición genética y hereditaria, además de una sensibilización anterior de contacto con la causa desencadenante.

Consejos generales en caso de alergia primaveral



  • En días de viento y mayor abundancia de polen, hay que mantenerse el mayor tiempo posible dentro de casa con las ventanas cerradas.
  • Pulverizar agua en la habitación antes de ir a dormir.
  • Disminuir las actividades al aire libre y utilizar máscaras si las condiciones ambientales son muy desfavorables, sobre todo en zonas de mucha vegetación.
  • Ponerase gafas de sol.
  • No tumbarse ni jugar en el césped.
  • Mantener las ventanas del coche cerradas cuando se viaje.
  • No tender la ropa al aire libre los días de máxima polinización.
  • Muchos de los síntomas de la alergia primaveral se pueden prevenir o al menos reducir con tratamientos naturales a base de plantas medicinales como la fumaria (Fumaria officinalis), el pino marítimo (Pinus pinaster), la siempreviva (Helicrysum italicum) o el grosellero negro (Ribes nigrum). El aceite de onagra (Oenothera biennis) también es un buen remedio, así como la oligoterapia.


¿Tienes problemas de alergia primaveral? Me gustaría conocer tu caso, puedes dejarme un comentario más abajo.